Como siempre, para despegarnos de la cama nos hace falta un cubo de agua caliente aun nos quedan resquicios del jet lag.
Pillamos el tren a Nara y en 49 minutos (puntualidad japonesa) nos colocamos alli. La red de ferrocariles de Japon esta realmente bien, es facil y con el Japan Rail Pass que adquirimos en madrid (bono para 7 dias por 214 euros que te permite moverte por donde quieras en tren) te permite viajar donde, como y cuando quieras siempre y cuando no este reservados los asientos.
Nara tiene un recorrido facil y de aproximadamente 3 horas. La lonelita y las guias de turismo te indican claramente el camino a seguir en el que vas encontrando templos, parques y santuarios, en compania de ciervos que como te descuides se te comen hasta el mapa como le ocurrio a una guiri que andaba por alli.
El resto del recorrido lo hacemos en el tiempo previsto, y dedicamos la tarde a conectarnos a internet. Gran error!. Teniamos muchas cosas que buscar y nos habiamos tirado toda la tarde escribiendo en el blog que debemos y queremos hacerlo, pero no durante tanto tiempo.
De repente Eva, que esta tomando las riendas del viaje, glubsss...dice que es mejor una noche mas para preparar el resto del viaje y disfrutar un dia mas de Kyoto. Y en esas nos encontramos, preguntando en el hotel si podiamos quedarnos una noche mas, sin ningun problema por parte del hotel.
Y es que desde que llegamos a Tokyo, tenemos la sensacion de que nos come el tiempo y no nos da para siquiera preparar los dias siguientes. Y hemos dado con el problema. En Tokyo habia mucho por ver y llegabamos muy tarde como para conectarnos en internet, y en Kyoto no tenemos internet gratis en el hotel, si sumamos que la conexion a internet es carisima ( 1 euro 10 minutos), limitamos bastante el acceso a internet.
Curiosidad
En la guia y en otros blogs que hemos leido dicen que los japos beben a la salida del trabajo. Ellos, ellas no. Bueno, pues damos fe de que es asi. No ha sido ni una, ni dos, ni tres las veces que entrando en un receptaculo cerrado olia a sake como para agarratela con ellos. Y es cierto que coincidia con las 6,7,y 8 de tarde, ya fuera en ascensores, vagones de metro o incluso antes, sobre las 5, en templos.
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